INVESTIGACIONES

Nexo pobreza-energía-vivienda. Lineamientos de política pública para abordar la pobreza energética desde la relación con la vivienda en áreas metropolitanas

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En las últimas décadas, la noción de pobreza energética ha ido ocupando un lugar relevante en la discusión pública, no sólo asociado a temáticas relacionadas con energía, sino constituyendo una aproximación amplia capaz de articular áreas como la protección social, la salud pública o el cambio climático. De acuerdo con la literatura, la pobreza energética se puede reconocer a partir de 3 dimensiones: el “acceso”, que considera las limitantes para el suministro energético; la “equidad”, asociada al gasto energético que realizan los hogares en relación con su presupuesto y su consiguiente dificultad para conseguir confort térmico; y la “calidad”, que considera tanto las fuentes de energía, como las condiciones habitacionales. Como una manera de relevar los aspectos más importantes de esta discusión, se ha propuesto pasar del estudio de la pobreza energética en sí misma, al nexo con la vivienda. Es justamente en este aspecto, donde la propia mecánica de producción de vivienda tiene entre sus consecuencias directas la segregación socioespacial, lo cual es particularmente relevante en áreas metropolitanas. Este contexto genera las condiciones ideales para la reproducción de la pobreza energética, toda vez que se generan desigualdades que afectan severamente las condiciones de acceso, equidad y calidad, tanto a los servicios energéticos, como a la vivienda.

Esto se traduce en 3 objetivos específicos de investigación: [1] determinar la condición de pobreza energética de los hogares, y las características constructivas-energéticas, socioeconómicas y socioespaciales que la explican, tomado como áreas de estudio el Gran Santiago y el Gran Concepción; [2] evaluar el nivel de aglomeración espacial de la pobreza energética asociado a la caracterización de la vivienda, el barrio y la ciudad; y [3] proponer lineamientos de política pública asociados a instrumentos para las viviendas, tanto nuevas como existentes, que permitan contribuir a reducir la pobreza energética.